Gabriel García Márquez y el cuento

Gabo Cuentista

El cuento es la base de la literatura de Gabriel García Márquez, pues el principal objeto de fascinación del maestro de Aracataca siempre fueron las pequeñas historias que hacen fantástico e interesante al mundo. Desde niño, García Márquez siguió con atención las anécdotas que contaba su abuelo el coronel sobre un pasado de guerras y desgracias, los cuentos fantásticos de apariciones y espantos con las que las mujeres de su casa llenaban de terror y deslumbramiento la mente del futuro premio nobel, así como los relatos de Las mil y una noches.  

Por eso no es extraño que las primeras producciones literarias serias de su edad adulta, después de haber probado por un tiempo con la poesía y el comentario humorístico, hayan sido cuentos. En su época de estudiante de bachillerato en el Liceo Nacional de Varones de Zipaquirá, García Márquez ya había sorprendido a sus compañeros y profesores cuando en cuarto de bachillerato mostró un cuento suyo de naturaleza fantástica titulado “Psicosis obsesiva”. Pero fue durante 1947 que García Márquez se decidió a escribir cuentos de un modo continuado. 

El primero de ellos, “La tercera resignación”, fue publicado en el diario El Espectador de Bogotá el 13 de septiembre de 1947, y a este siguieron otros que el autor continuó enviando al diario capitalino aun después de haber regresado a la costa caribe y de haber empezado a trabajar en su otra pasión duradera: el periodismo. 

Estos primeros cuentos, publicados en la capital entre 1947 y 1954, fueron recogidos en  el libro titulado Ojos de perro azul, publicado en 1974. 

Entre los varios cuentos que García Márquez escribió durante su período de periodista en Cartagena y Barranquilla se destacan algunos como “La noche de los alcaravanes” y  “Un día después del sábado”, cuento que envió a un concurso organizado por la Asociación de Escritores y Artistas de Colombia. Después de obtener el primer premio en este concurso, García Márquez vio su cuento publicado en un libro en el que se recogían los otros dos finalistas, aparecido en 1954 con el nombre Tres cuentos colombianos.

Radicado nuevamente en Bogotá en 1959 García Márquez escribiría el cuento “Los funerales de la Mamá Grande”, que para muchos críticos representa el antecedente directo de Cien años de soledad. Este cuento, junto a otros escritos entre Colombia, Venezuela y México, apareció en un libro de 1962 titulado Los funerales de la Mamá Grande. 

Con la publicación de Cien años de soledad en 1967 el prestigio y popularidad de Gabriel García Márquez como novelista se dispararon en todo el mundo, pero el autor siempre mantuvo su relación con el cuento como el espacio idóneo para ensayar nuevos caminos que le permitieran expresar su complejo universo literario. 

Con este propósito en mente, García Márquez inició a finales de la década de 1960 la escritura de una serie de cuentos, algunos pensados como parte de un libro de historias infantiles que nunca llegó a publicar y otros como embriones de guiones cinematográficos. 

Esta serie de cuentos fue publicada como La increíble y triste historia de la cándida Eréndida y de su abuela desalmada, de 1972.

Tuvieron que pasar 20 años para que volviera a aparecer un libro de cuentos de Gabriel García Márquez. Esta vez el proyecto era contar historias de inmigrantes latinoamericanos en Europa. 

Aunque García Márquez ya tenía muchas de estas historias avanzadas, y en la década de 1980 había ensayado algunas como columnas de prensa o como proyectos para el cine y la televisión, no fue sino hasta 1992 (el año del Quinto Centenario de la llegada de Europa a América) que salieron a la venta bajo el nombre de Doce cuentos peregrinos. 

Con este libro se cerró el ciclo cuentístico de García Márquez, uno que lo llevó desde la introspección poética de su primera juventud, hasta el divagar de sus personajes por parajes exóticos al otro lado del mundo en la década de los noventa.